CÓMO PODEMOS ACELERAR NUESTRO RITMO DE LECTURA
Por Aquiles Julián Presidente del Centro PEN RD Internacional Cuando me entrené, hace ya varias décadas, en lectura eficiente, aprendí que hay que separar la velocidad de lectura de la parte correspondiente a la comprensión. Entendamos antes esto: si no comprendemos, no leímos. Pero como respondemos a una programación de lectura silábica, la que aprendimos en la escuela, donde nos alfabetizaron, pero no nos enseñaron a leer de manera eficiente, hay que proceder primero con la velocidad y luego con la comprensión. Tenemos un programa para leer lento, y eso nos vuelve lectores ineficientes. Peor aún, el cerebro puede leer a altísima velocidad. Y la velocidad de lectura se relaciona con un elemento clave: la atención y la concentración. Eso significa que, cuando leemos lento, como el cerebro opera a una velocidad de procesamiento de información superior a los ojos, tenemos mayor propensión a distraernos y a desconcentrarnos del tema, dejando que otr...